sábado, 18 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Fabricar Cerveza: Secretos de la cerveza
Fabricar Cerveza: Secretos de la cerveza: "Algunos de los secretos sobre la cerveza están relacionados con cómo debe ser servida, con qué platos o acompañamientos y los efectos de est..."
lunes, 13 de junio de 2011
viernes, 10 de junio de 2011
Secretos de la cerveza
La temperatura precisa para degustar una cerveza varía de acuerdo al tipo que se consume. Para servir una cerveza lager es de aproximadamente 5ºC. Para cervezas más tostadas la temperatura ideal de servicio es de 11ºC.
Los vasos, copas o jarras en los que se sirva la cerveza deben estar fríos, nunca congelados, porque así no favorecerían la formación de espuma y su apreciación visual.
El aroma que debe percibir un consumidor debe ser el de la finura del lúpulo y la malta.
Las diferencias de color en la cerveza se deben al mayor o menor tueste del cereal durante el malteado. Los colores (rubia, negra, tostada o blanca), no implican necesariamente ningún sabor asociado.
Algunos de los pasos recomendados para servir y degustar una cerveza son:
1º Humedecer y escurrir el vaso; situar el recipiente a una distancia suficiente para que la cerveza al caer, se bata suavemente con el fondo y se llene de líquido y espuma.
2º La espuma cremosa se forma durante el tiraje y se controla con la inclinación del vaso: primero 45º, después vertical.
3º La consistencia de la espuma es importante: su corona debe medir de 1,5 a 2 cm. en el vaso. (dos dedos)
Secretos sobre la cerveza y la gastronomía
Además de ser una bebida que refresca muy propia de nuestra dieta mediterránea, la cerveza constituye un acompañante ideal para las comidas, desde los entrantes, que van a la perfección con una cerveza ligera tipo lager, hasta los postres realizados a base de chocolate amargo, que encuentran su mejor compañera en una cerveza negra.
Así, las cervezas ligeras van muy bien con las ensaladas aliñadas con vinagre, los escabeches o las salsas de mostaza, así como con los platos picantes y especiados que podemos encontrar, por ejemplo, en la cocina mexicana.
La comida japonesa, los ahumados y verduras como la alcachofa o los espárragos son sólo un ejemplo de los alimentos que por su sabor y características pueden acompañarse de una cerveza.
Los escabeches, por la acidez del vinagre, son perfectos con cervezas ligeras y de mayor cuerpo.
La comida muy especiada (como la cocina mexicana), se disfruta más con cervezas ligeras y frescas.
Los platos en los que abunda el tomate, por su acidez, van bien con cervezas ligeras, al igual que los platos especiados con pimentón y ajo, ya que la cerveza aguanta la agresión de estos aderezos.
Los ahumados y marinados encuentran en las cervezas ligeras y de mayor cuerpo el contrapunto perfecto.
Los platos grasos en general, encuentran sano acompañamiento en las cervezas claras y ligeras, que éstas limpian la boca.
Los embutidos cocidos y ahumados saben mejor con cervezas de cuerpo medio y aromáticas.
Los postres con chocolate combinan a la perfección con una cerveza negra.
Por último, los pescados azules, por la fuerza del sabor y la grasa son bien acompañados con cervezas de amargor suave.
¿Engorda la cerveza?
La cerveza es la bebida alcohólica de menor graduación, en torno a 4º - 6º, lo que le facilita un aporte calórico muy bajo; una caña (200ml.) aporta 90 calorías, lo mismo que un zumo de naranja o de frutas. Por otro lado, la cerveza sin alcohol apenas tiene calorías (100 ml./14kcal.), pero conserva las vitaminas y minerales de la cerveza con alcohol.
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martes, 7 de junio de 2011
Fabricar Cerveza: Historia de la cerveza
Fabricar Cerveza: Historia de la cerveza: "Los orígenes de la cerveza son un tema que ha sido objeto de disertación de una importante cantidad de investigadores. Dado que estos estudi..."
Historia de la cerveza
Los orígenes de la cerveza son un tema que ha sido objeto de disertación de una importante cantidad de investigadores. Dado que estos estudios dependen de los testimonios escritos para conocer sobre el pasado, se puede afirmar que fueron las civilizaciones sumerias y babilónicas las primeras en dejar asentado por escrito cómo se fabricaba la cerveza en aquel entonces.
Algunos siglos después, la cerveza se volvió tan popular entre los antiguos pueblos de la Mesopotamia que traspasó sus fronteras y llegó a Egipto, donde comenzó a ser fabricada en grandes cantidades.
La cerveza no sólo servía para beberla, sino también como ofrenda para los dioses. Además, durante más de 2 mil años, la cerveza fue utilizada como medio de pago para los trabajadores de las administraciones públicas.
Los sumerios denominaron a la cerveza “ka”, mientras que los arcadios la llamaron “ikaru”, de forma tal que el nombre genérico de esta bebida pasó a ser: “sikaru”, que también denominaba a cualquier bebida embriagante. Pero estos pueblos diferenciaban más de veinte tipos de cervezas, según sus procesos productivos y así, agregaban adjetivos al nombre de “sikaru”.
Esta bebida alcohólica, obtenida de la malta se convirtió en la bebida nacional de los sumerios, quienes descubrieron que podían elaborar cerveza con distintos grados de alcohol. La forma en la que estos pueblos bebían la cerveza es muy distinta de la que conocemos actualmente. La cerveza se bebía con unas largas cañas desde vasijas, siempre en un entorno íntimo y familiar. Las cañas evitaban que las personas tomaran los residuos y grumos que se formaban en esta bebida alcohólica.
También se bebía cerveza en importantes celebraciones y ritos oficiales, lo cual ha sido demostrado gracias a la iconografía de la época, la cual además revela que esta costumbre sólo se daba en las clases altas de la sociedad sumeria.
Las variedades de cerveza que existían en aquel entonces estaban definidas por los ingredientes que se utilizaban para producirlas. Además del agua y los cereales, estos pueblos también fabricaron variedades de cerveza con miel, dátiles, hijos, anís y canela.
Posteriormente, los egipcios adoptaron los métodos sumerios y elaboraron una cerveza que denominaron “zythum”. Además de utilizar malta, los egipcios añadieron azafrán, miel, jengibre y comino para darle más aroma y color a su cerveza.
En los países del norte de Europa, la cerveza fue utilizada en fiestas familiares, solemnidades religiosas y triunfos sobre enemigos.
Es en la Edad Media cuando surge la “cerevisa monacorum”, es decir, la cerveza de los monjes.
Entre los siglos XIV y XVI surgen, en Europa, las primeras grandes cervecerías, entre las cuales se destacan a la Hamburgo y la de Zirtau. En el mismo período, en Alemania, el duque de Raviera Guillermo IV sanciona la primera ley según la cual la cerveza pura alemana debe estar compuesta por malta de cebada, agua, lúpulo y levadura.
La época dorada de la cerveza recién comienza a fines del siglo XVIII cuando se incorpora la máquina de vapor a la industria cervecera y se descubre la fórmula de producción del frío. Uno de los últimos avances fueron los hallazgos de Pasteur, a finales del siglo XIX, sobre el proceso de fermentación.

domingo, 5 de junio de 2011
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